Ojos que no los vean
“ O jos que no nos vean, manos que no nos agarren y pies que no nos alcancen, Santa María aleja la envidia, que no quiere vivir más acá, dame la fuerza y la ayuda, dame pa’ un desayuno que ya voy hacerlo…” así comienza su día un habitante de la calle en lo que era el Bronx, un lugar olvidado por el distrito y los habitantes de Bogotá, en ese lugar que estaba lleno de basura, inmundicia, expendios de drogas, casas de pique, prostíbulos y de más cosas inimaginables, como violaciones, desapariciones y drogadicción tanto de adultos como de jóvenes y niños, vivía el señor Luis Enrique Campos Hurtado un habitante de calle que no ha dejado de serlo y se rehúsa a recibir la atención ofrecida por el gobierno de Enrique Peñalosa, después de la toma del Bronx a finales de mayo de 2016. Luis Enrique llego a Soacha con su familia cuando era solo un niño, pero por seguir malos pasos y malos consejos cayo en el mundo del robo y como él dice “ Ladrón no hace ladrón, sino, la ocasión ...