¡Que bonito sería!
Había una vez una princesa llamada Gemma, hija del cacique Techotiba, quien gobernaba por los años 1.540 el municipio de Bosa, La princesa Gemma era hermosa; su larga cabellera negra y su piel trigueña brillaban con el sol, Sus ojos azabaches cautivaban al mirar; para muchos ella era una Diosa. Esta joven apasionada por la naturaleza, cierta tarde decidió ir a la orilla del río Tunjuelo a jugar con los peces, corría por las aguas y reía; hasta que un ruido la hizo percatarse de un joven alto, acuerpado y muy apuesto, que la observaba desde la otra orilla del río sonriente. Ella fingió no verlo y siguió con su divertida actividad durante unas horas más, cuando el sol empezó a caer, Gemma decidió regresar a su aldea. Esa noche bajo la luz de la luna, Gemma sonreía, cuestionándose cuál era el nombre del apuesto joven que la observaba en el río, tomo la decisión de volver para verlo una vez más. La mañana siguiente entusiasmada se empezó a arreglar y volvió, volvió a aquel lug...