Feliz dĂ­a del Amor y la Amistad


Sábado de Amor y Amistad, y yo debo trabajar; lo bueno es que mi pareja trabaja conmigo y podremos terminar el turno y celebrar el día juntos. El bar está en su tope máximo, vemos miles de personas celebrando, he estado tan copada de trabajo, que no he parado ni un segundo, ya es 17 de septiembre a las tres de la mañana, y por fin puedo salir de la barra e ir al baño, siento que no aguanto más. Lo veo pasar, los ojos se me iluminan y mi energía se recarga, él va concentrado en algo mejor y no se da de cuenta que estoy ahí, decido ir detrás para saludarlo.

Mala idea, dice mi cerebro, en el momento que siento un tirĂłn en el pecho, mientras el corazĂłn se desmorona en  pedazos, me quedo perpleja sin poder creer que estoy viendo esta escena; Ă©l besa a otra mujer con una sonrisa en su rostro, mientras su compañero actĂşa pĂ©simamente como “campanero”, lo tomĂł del brazo para que se detenga, Ă©l separa sus labios de aquella chica, gira la mirada y con sorpresa me mira, triste me despido y con lágrimas en mi rostro despierto en mi cama.