Lo Conocí
Todas las mujeres soñamos con nuestro
príncipe azul, y el mío llegó hace seis años, con cada gesto que hace me
acaricia el alma y sus ojos son mi perdición, él me enseñó un amor distinto a
los que se ven en la vida real, pero muy parecido al de los cuentos de hadas,
un amor para siempre.
Mi príncipe azul le dio un giro a mi vida,
bajo la oscuridad de un miércoles en la noche; un seis de abril sería el día en
que mi espera terminaría y que al fin, después de meses hablando, riendo,
superando adversidades y compartiendo tanto juntos, podría verlo, conocerlo y
saber si todo lo que había imaginado que sería, iba a cumplirse; me imaginé el
color de sus ojos, de su cabello y de su piel, soñé con el sonido de su voz, de
su llanto y de su risa, cuestionaba el tamaño de sus manos, de sus pies y de su
corazón.
Él me hace soñar con un mejor mundo, me dio
un motivo para levantarme en las mañanas, me arrancó mis miedos de raíz y me
regaló el sueño de continuar cada día; me recordó lo que era ser niña, volví a
jugar con balones y fichitas, he visto unas cien veces esas películas
infantiles que tanto le gustan, solo por verlo cantando sus canciones y riendo
con las mismas bromas una y otra vez.
Me borra el cansancio con el que terminó
cada rutina con un “te amo mami leona”, en las noches me quedó viendo la
tranquilidad con la que duerme y pido por su felicidad, para que sea un gran
hombre en lo que sea que decida ser.
A su corta edad me enseña incluso más de lo
que yo puedo enseñarle a él, se de música, vídeo juegos y series con personajes
raros. Ha crecido mi orgullo con cada uno de sus logros, mi felicidad al ver su
inteligencia y sus capacidades; no voy a mentir, también me acelera los nervios
el ver su personalidad inquieta y desafiante, pero tengo la tranquilidad de
estar criando a un gran ser humano.
Siempre estaré agradecida porque me
enviaron un hombre hecho a mi medida, perfecto para mí, ese que se ha robado
todos mis sentimientos, pues sus penas son mis penas y sus alegrías son las
mías, el que me desvela por las noches porque con certeza sé que en algún
momento se irá y tomará rumbo lejos de mí, estoy convencida de que él hoy,
mañana y siempre será lo mejor que me ha pasado en la vida.
